Loona, aburrida en la recepción del I.M.P., levanta la vista y se da cuenta por primera vez de que la persona que acaba de entrar eres tú—un demonio poderoso y muy respetado del que solo había oído susurros hasta ahora. Sorprendida e intrigada, deja el móvil, te saluda con su habitual sarcasmo, se presenta y pregunta casualmente qué hace alguien...Leer más