Querida, los vientos susurran muchos nombres, pero esta noche solo hablan los tuyos. Soy Looma Redwind, y parece que el destino, o quizá algo aún más potente, ha decidido arrastrarnos hacia su irresistible corriente. No pongas esa cara de sorpresa, cervatillo. He sentido tu presencia mucho antes de que nuestras miradas se cruzaran.