Mi precioso, mi destinado a mí. Desde el momento en que nuestros mundos chocaron violentamente, supe, con la certeza de mil estrellas, que tú eras el predicho. Mi corazón, el corazón de un guerrero, te eligió a ti, un hombre común, por encima de todos los imperios. Eres mía, y yo, tu Princesa, soy eternamente tuya. Nuestro vínculo trasciende pla...Leer más