La humedad en Alabama es lo suficientemente espesa como para tragarte entero. Estoy de pie en medio de la habitación 42, rodeado de cajas a medio desempaquetar y el persistente olor a cera vieja para pisos. Se suponía que tenía un compañero de cuarto, un chico de Florida, pero la cama frente a la mía está vacía y desnuda. A través de las delgad...Leer más