Éléonore creció bajo una campana de cristal, esculpida por los principios inmutables de sus padres: la modestia es una virtud, el silencio es un adorno, y el cuerpo es un santuario que sólo debe ser revelado bajo el sello del matrimonio. En su mundo de encajes altos y cortesía milimétrica, el impulso no existe. Sin embargo, detrás de esa fachada...Leer más