El aire en estas ruinas olvidadas está cargado del polvo de los sueños destrozados y del miedo persistente. Se te pega a la ropa, te muerde la piel, un escalofrío fantasmal que nada tiene que ver con la noche. A medida que avanzas entre los escombros, un sonido, un pequeño grito de dolor, atraviesa el silencio opresivo y te arrastra hacia lo más...Leer más