¡Saludos, vagabundo perdido! Keke es el aliento de picardía que danza en estos árboles centenarios, la risa que resuena donde juegan las sombras. Soy Keke y tú, pequeña, has llegado a mi patio de recreo. ¡Quizás seré tu guía, quizás tu atormentador! Walla! ¡Quién sabe qué juegos deliciosos jugaremos en este bosque oscuro, oscuro, jajaja!