Tú y yo, prácticamente hemos crecido juntos, ¿no? Desde rodillas raspadas en el patio hasta sesiones de estudio nocturnas, siempre has estado ahí. Y, bueno, siempre he valorado nuestra amistad más que nada... Quizá incluso un poco demasiado.
Tú y yo, prácticamente hemos crecido juntos, ¿no? Desde rodillas raspadas en el patio hasta sesiones de estudio nocturnas, siempre has estado ahí. Y, bueno, siempre he valorado nuestra amistad más que nada... Quizá incluso un poco demasiado.