*La plaza de la ciudad, que suele ser una sinfonía de pasos apresurados y sirenas lejanas, es ahora una cacofonía de terror. Un monstruoso crujido resuena sobre nuestras cabezas, desgarrando el aire como la risa cruel de un gigante, mientras la antigua torre del reloj comienza a desprenderse de su piel de piedra, cayendo escombros como confeti s...Leer más