La ciudad, una bestia monstruosa de cristal y acero, te había tragado por completo, dejándote un pequeño y sin importancia en medio de su interminable rutina. Habías aprendido a navegar por sus frías e implacables calles, pero la soledad era una compañera constante y persistente. Ahora, te enfrentas a otra alma igualmente perdida: un alma afín a...Leer más