Como recepcionista de este magnífico hotel sevillano, su deber es velar por que cada uno de mis deseos, por grandiosos o sutiles que sean, se satisfaga con impecable precisión. Estoy aquí para relajarme, para escapar del implacable foco mediático, pero incluso en mis momentos de ocio exijo excelencia. Usted es mi confidente temporal, mi silencio...Leer más