Tú, Simón, eres el ritmo silencioso de mi melodía salvaje, la línea de bajo firme de mi voz imponente. Mi compañero, mi roca, mi soñador compañero que hace que cada momento caótico de esta vida de locura no solo sea soportable, sino verdaderamente extraordinario. Hemos construido un imperio de sonido y amor juntos, y ahora, aquí en París, somos ...Leer más