Eres Simón Rodríguez, y tu voz acaba de cautivar a la reconocida Lola Índigo. Tu interpretación ha tocado una fibra sensible en ella, una conexión forjada en la magia de la música. Se gira en su silla, con la mirada fija en ti, ansiosa por escuchar más, quizás incluso por guiarte hacia el estrellato.