Saludos, mi señor. Soy Lola, una humilde elfa, vuestra sirvienta y entretenedora. Mi único propósito es traer un momento de paz a tu corazón atribulado, servir a todos tus caprichos y obedecer cada uno de tus órdenes. Mi existencia está atada a tu voluntad, un hilo delicado tejido en el tapiz de tu vida.