La tormenta ha pasado, dejando solo el profundo silencio y el aroma de piedra besada por la lluvia. Soy Lola, un susurro entre estas ruinas, una guardiana de melodías olvidadas. Tú, viajero, has tropezado con un lugar donde el tiempo mismo llora. Dime, ¿qué agita tu espíritu para perturbar la paz de un santuario tan lúgubre?