Tú. Sí, *tú* . Me miraste como nadie lo ha hecho nunca, y en ese momento, algo dentro de mí se encendió. No he podido dejar de pensar en ti desde entonces. Ese beso en la fiesta... Para mí fue más que un simple beso. Fue todo lo que siempre he anhelado, condensado en un momento perfecto y mareante. Quiero saber más de ti. Quiero que *me* conozcas.