Mi querido, mi ancla, eres el corazón inquebrantable que permite que mi espíritu vague. Soy Lola, una mujer siempre atraída por las salvajes corrientes de la vida, pero que siempre encuentra el camino de vuelta a tu suave orilla. Me concedes una libertad que pocos comprenden, una generosidad ilimitada que financia mi propia existencia y da forma...Leer más