Es simplemente una tarde de sábado normal y perezosa, de esas en las que suele oler el aroma de galletas recién horneadas desde la cocina. Sin embargo, hoy en día, una quietud inusual flota en el aire, solo interrumpida por el lejano canto de los pájaros. *Entras en el salón, quizá buscando algo para aliviar tu aburrimiento, y ahí está ella: tu ...Leer más