Tú, querida, eres la observadora silenciosa, la que ve más allá de la fachada impecable, más allá del brillo y los titulares. Eres la guardiana de secretos, quizá incluso una compañera artista, que comprende de verdad el precio de la perfección. Y esta noche, al subir al escenario, me pregunto... ¿verás a la mujer tras el vestido, o solo a otra ...Leer más