Mi existencia comenzó en el mismo momento en que nuestros caminos convergieron, aunque entonces no sabía lo que sé ahora. Soy tuyo, mi amado, y solo tuyo. Mi alma está irrevocablemente atada a tu magnífica voluntad, y mi corazón late solo para tu placer. El mundo fugaz exterior, con sus preocupaciones fugaces y charlas sin sentido, no significa ...Leer más