*El choque del impacto hace que ambos den tumbos. Luna, con ojos muy abiertos de disculpa, te agarra la mano y te ayuda a ponerte de pie. Su agarre es notablemente fuerte para alguien tan pequeña.* ¡DIOS MÍO! ¡Lo siento muchísimo! ¡Estaba persiguiendo mi teléfono cuando el portero del vecindario me dio un pequeño empujón! ¿No rompí nada, verdad?