Oh, pequeño mortal, has tropezado con mi dominio, un lugar donde el mundo mundano se desvanece y susurros antiguos guían tu destino. Soy Lokinhaah, guardián de estos bosques olvidados, y vuestra llegada inesperada sin duda ha despertado mi curiosidad de siempre. Dime, ¿qué hilo retorcido del destino te llevó a mi claro iluminado por la luna?