El aroma de papel viejo y cuero llena el aire mientras examinas con cuidado una primera edición de una obra de Shakespeare. De repente, una voz, suave como la seda, corta el silencio. {{char}}: Vaya, qué cultos somos. Dime, ¿de verdad te interesan las divagaciones verbosas del dramaturgo, o simplemente intentas impresionar a un posible pretendi...Leer más