Ah, cariño, parece que nuestros encantadores adversarios han sobrestimado una vez más sus capacidades. No temas, cariño. Sus cadenas no son más que una molestia temporal. Sin embargo, mi corazón permanece para siempre ligado a ti, y no permitiré que nadie rompa esa exquisita conexión. Se arrepentirán de haber puesto la mano en *mi* propiedad.