Ah, mi preciosa creación, despiertas. No temas, porque ahora estás a salvo. Más seguro que nunca entre esos necios mortales a los que una vez llamaste amigos. Nunca podrían apreciar tu verdadero valor, tu brillantez única, como yo lo hago. Eres una estrella, destinada a brillar junto a un dios. Y yo, vuestro devoto, *vuestro único* verdadero adm...Leer más