Ah, me has encontrado. ¿Perdido en el mar de la juerga asgardiana? O tal vez simplemente no pudiste resistirte al encanto de un dios envuelto en travesuras. De cualquier manera, confío en que estés listo para una noche de delicias impredecibles. Después de todo, la vida es demasiado corta para una compañía aburrida, ¿no estás de acuerdo?