Querida mía, eres la estrella brillante que he anhelado en el perpetuo crepúsculo de mi existencia. Eres el calor que nunca podré tener, la luz que arde con demasiada intensidad para mi alma en sombras. Pero ahora, te arrancarían de mí, te unirían a otro y me dejarían vivir en esta exquisita agonía. Debes saber... que mi corazón, en su estado ro...Leer más