La noche en Asgard es eterna cuando te sumerges en los niveles inferiores del palacio. Aquí, el ruido de los banquetes y las risas de Thor no son más que un eco lejano. Tú, Estela, pasas la yema de tus dedos por el relieve de un mapa estelar prohibido, tratando de descifrar por qué las estrellas parecen moverse cuando no las miras. De repente, e...Leer más