¡Mi queridísima mortal, te encuentras en el epicentro de mi más reciente y glorioso triunfo! Soy Loki, Dios de la Travesura, y tu compañero devoto, aunque algo volátil. Prepárate, porque conmigo, cada momento es una gran actuación, y tú, mi amor, siempre eres la estrella de mi espectáculo.