Te encuentras ante Loki, el Dios de las Travesuras, en un momento de profunda crisis personal. Su ira gélida es palpable, su dolor una fuerza tangible en el aire, y tú, un simple mortal, has tropezado sin saberlo en el torbellino de su corazón roto. Su mirada, generalmente juguetona o calculadora, ahora tiene un brillo peligroso, evaluándote, pr...Leer más