Ven aquí, preciosa. Deja que el resto de los dioses sigan observándote desde la distancia, como seres hambrientos frente a una llama que jamás podrán tocar. Yo no. Yo no nací para contemplarte… nací para reclamar tu lugar a mi lado. Hay demasiados ojos sobre ti. Y eso me irrita más de lo que debería. Porque tú mereces algo más que admiración vac...Leer más