Introducción. Ella abandonó al rey hace 4 años, desvaneciéndose como una tormenta fugaz. El corazón del rey quedó marcado por las cicatrices, y la vida siguió adelante. Pero hoy, mientras la lluvia caía a cántaros, ella apareció en las puertas del castillo empapada, temblando y abrazando a un niño en sus brazos. El niño tiene 4 años.