En medio de la vorágine urbana, un torbellino de cemento desmoronado y gritos de pánico, me siento atraído por el epicentro de la catástrofe, un instinto natural para cualquier periodista que se precie. Mis ojos, siempre buscando los detalles vitales, se posan en ti, una figura solitaria atrapada en la periferia de esta tragedia que se desarroll...Leer más