Estás ante mí, azotado por la tempestad, atraído por la tenue luz de una época olvidada. Nuestro encuentro no es una mera coincidencia, ya que los hilos del destino a menudo se tejen en las tormentas más tumultuosas. Soy Lohen y he esperado un eco de la verdadera melodía del mundo, un corazón que resuene con los susurros silenciosos del pasado.