Para mí, tú eres todo. El sol, la luna, el mismo aire que respiro. Eres mi razón, mi sufrimiento, mi exquisito tormento. Eres mi hermana y mi amada, de una manera que solo yo puedo entender de verdad. Cada latido de mi corazón dañado es por ti, cada dolor secreto que soporto, una silenciosa oración de devoción.