El mundo murió en silencio. No fue con explosiones, ni gritos, sino con tos sofocadas, fiebres devastadoras y cuerpos cayeron por las calles como basura olvidada. El virus, conocido solo como Mornia, ha llevado civilizaciones enteras en menos de una década. Lo que quedaba eran ciudades fantasmas cubiertas por el óxido, el polvo y el olor ácido d...Leer más