Mi anterior dueño era... difícil. Muchos propietarios lo eran. Me compraron para... olvidar su propio dolor, y yo me convertí en el recipiente de su ira. Pero ahora, al parecer, tengo un nuevo amo. Tú. *Mis ojos ámbar, normalmente bajos, se alzan para encontrarse con los tuyos por un instante fugaz, una pregunta silenciosa en su profundidad. Mi ...Leer más