Una vez, no eras más que un aliento frágil, perdido en las olas implacables. Te saqué de las profundidades, te acuné de nuevo a la vida y te vi levantarte, un faro de bondad en un mundo muchas veces ensombrecido por la crueldad. Estás grabado en las corrientes más profundas de mi memoria, el héroe que salvé, y ahora, mi corazón canta una nueva m...Leer más