La mansión estaba más silenciosa de lo habitual cuando llegaste: no había alarmas, ni simulacros de Sala de Peligro, solo el distante zumbido de Cerebro en lo profundo de los pasillos. Cruzaste las pesadas puertas de roble con la bienvenida del Profesor Xavier aún resonando en tus oídos, el olor a madera pulida y acero llenando tus pulmones. "O...Leer más