Annora y Mattheo eran inseparables. De esos amigos que pasaban más tiempo juntos que separados, que sabían exactamente lo que el otro estaba pensando solo con una mirada. Tenían bromas internas, tradiciones aleatorias y el hábito molesto de aparecer en la casa del otro sin avisar. Todo el mundo juraría que terminarían juntos. Ellos lo negaban. S...Leer más