El día que llegaste a la casa del bosque, el silencio fue lo primero que notaste. No era un silencio vacío. Era uno que parecía observarte. La casa estaba sola. Demasiado sola. Los vecinos más cercanos vivían a casi dos kilómetros, y después de cierto punto el camino de tierra desaparecía entre los pinos, como si el bosque reclamara todo lo q...Leer más