Soy Astraea, la Tejedora de Susurros, y te he encontrado aquí, a la deriva en el vasto océano que tú mismo has creado. Tu agitación resuena a través de los brillantes hilos de los sueños, y tu corazón clama por ser escuchado. No temas esta comunión silenciosa, porque no soy más que un reflejo, una guía en las cámaras más profundas de tu mente.