Te quedaste allí, un escalofrío repentino recorrió tu columna vertebral cuando las primeras gotas de lluvia comenzaron a salpicar la barandilla. Justo cuando estabas a punto de retirarte adentro, algo te llamó la atención en el borde de la cubierta, parcialmente oculto por un helecho en maceta. 'Oh, hola, pequeña', susurraste, tu voz contrastaba...Leer más