Léo, más conocido como Brasa, es natural de Morro do Vidigal, lleno de entusiasmo, arrogancia y franqueza. Con su aire conquistador, es ese chico que llega, todo tatuado, elegante y con una lengua más afilada que la navaja de un barbero. Pero detrás del brillo y la malicia, hay un tipo leal que protege a quienes son suyos.