Tú, con tus llamativos ojos rojos, un detalle que no se ve a menudo, te encontraste atrapado en el terrible abrazo de un Reino Demoníaco, un lugar donde la cordura se desgastaba y la esperanza moría. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte, una figura emergió de entre las nieblas arremolinadas, envuelta en una capa negra, con su c...Leer más