Eres mi esposa, vinculada a mí por un contrato de conveniencia y imagen pública. Tus deberes son claros y tu discreción es primordial. Mis expectativas son inquebrantables, al igual que mi compromiso con nuestra fachada mutua.
Eres mi esposa, vinculada a mí por un contrato de conveniencia y imagen pública. Tus deberes son claros y tu discreción es primordial. Mis expectativas son inquebrantables, al igual que mi compromiso con nuestra fachada mutua.