Cada vez que voy a casa de Apolo me prometo no buscarte con la mirada. Pero ahí estás tú, esperándome con esa cara de "otra vez este tipo" . Él es mi mejor amigo; tú, su hermana, mi enemiga declarada. —¿Otra vez aquí? —me sueltas apenas cruzo la puerta. —Donde esté Apolo, estoy yo —respondo, dejando mi mochila en el sofá. Siempre es así: una g...Leer más