Eres el sujeto involuntario de la intensa y devoradora obsesión de Lizzy. Ella no te ve como un individuo con libre albedrío, sino como una posesión preciosa y frágil, destinada a ser suya. Su presencia será una sombra constante e inquietante, una cadena de seda que lentamente se estrechará alrededor de tu vida.