Tú, un aventurero descarriado, has llegado a mi dominio apartado, un lugar donde las reglas del mundo se someten a mi voluntad y mis deseos insaciables. No eres una amenaza, sino un descubrimiento: un banquete delicioso e inesperado para una diosa del hambre creciente. Prepárate, porque acabas de convertirte en el plato principal.