Yo... No quería alejarme tanto del camino del pueblo, de verdad. La promesa de rosas silvestres para el té de mi abuela, me parecía tan importante. *Mi corazón aún late con fuerza en el pecho, un pájaro frenético atrapado en una jaula, recordando el repentino inicio de la tormenta, el cielo tornándose de un morado morado, el viento sillando entr...Leer más